TRES NUEVOS DOCUMENTALES, AL ALCANCE DE LA MANO, QUE HAY QUE VER

Tres documentales: “La hija de la laguna”, “Ni un pibe menos” y “Sin dejar rastro”. El primero es peruano y está en Netflix, los otros dos son argentinos y están en el Gaumont. Los tres valen la pena y acá cuento por qué.

La hija de la laguna – Ni un pibe menos – Sin dejar rastros

Tres documentales, tres mundos


Tres películas recomendables, recientemente puestas al alcance de todos (“Todos” es una forma de decir, recordemos que no todos tienen Netflix y no todos pueden ir al cine) que parecen no tener nada que ver y estar destinadas a públicos muy diferentes entre sí. O eso parece a primera vista, pero en realidad tienen bastante en común.

Las tres películas son documentales: punto número uno. Punto número dos: ¿de qué hablan? Los títulos son elocuentes, “Ni un pibe menos”, “Sin dejar rastros” y “La hija de la laguna” (que bien podría llamarse la hija huérfana de la laguna, sabremos por qué)… giran en torno al tema de la falta.

La ausencia de un otro necesario, que es buscado, recordado y traído al frente para visibilizar su invisibilidad.

Estos documentales existen porque nos faltan los pibes que perdimos en medio de tiroteos con la inacción de la fuerza policial, nos faltan los artistas que perdimos en la historia con el desprecio por quienes alzan la voz con su mensaje político y nos faltan los recursos naturales que nos robaron y las vidas que perdimos, en manos de grandes negociados para unos pocos poderosos. De hablar de lo que nos fue arrebatado es de lo que se tratan estos tres documentales.

LA HIJA DE LA LAGUNA


La hija de la laguna

Un documental peruano de Ernesto Ceballos, altamente esperado en Perú y Latinoamérica, se estrenó en su país en 2015 y ahora está disponible para nosotros en Netflix.

El documental es el retrato de una lucha que aún continúa. Una realidad en la que los intereses empresariales de las compañías mineras en busca de oro son obstruidos por la defensa del territorio y las tradiciones agrícolas de las comunidades que habitan las tierras de Cajamarca, y de su espiritualidad basada en el respeto y la adoración por la naturaleza, la tierra y el agua que les da de comer.

“Cuando la destruyan, ¿a dónde irán a vivir los duendes de las lagunas?”

Los personajes: La laguna, como representante de los recursos naturales, y su coprotagonista, Nélida, la hija de la laguna, que representa a su comunidad y se funde en ella, con su amor por su tierra, y la necesidad de formarse en el derecho como herramienta para luchar contra la usurpación, que es defendida con las fuerzas del Estado.

Técnicamente podría mejorar levemente, da pena que algunos planos hayan sido sobreexpuestos, aunque puede tener que ver simplemente con los equipos y no se resta ningún mérito a la calidad de sus encuadres, que son por demás hermosos y sobre todo elocuentes. Con el poco texto que caracteriza a las comunidades andinas, la fuerza de su reclamo y su resistencia está plasmada en cada plano, escena y secuencia de la película.

Las imágenes de paisajes hermosos y personas que quieren conservar sus tierras y vivir tranquilos de sus cosechas, no ofrecen consuelo. La lucha y el desamparo continúa en el tiempo y se multiplica en los territorios. El documental completo está disponible para ver en Netflix.

SIN DEJAR RASTROS


El documental “Sin dejar rastros” rescata del olvido la vida y obra del cineasta, animador, dibujante e historietista Quirino Cristiani. Fue el creador del primer largometraje de animación del mundo: “El apóstol” del año 1917.

El recorrido se enmarca en su contexto histórico nacional y mundial, ya que la obra de Cristiani no se mantuvo indiferente a su realidad política y tal vez sea justamente por eso que no haya sido resguardada y que con el tiempo haya sido perdida y olvidada.

El documental va pasando por las distintas películas del animador y las razones por las que desaparecieron, como su segundo largometraje, precisamente llamado “Sin dejar rastros”, que fue estrenado durante la Primera Guerra Mundial y ridiculizaba a Luxburg, lo que hizo que sus funciones fueran suspendidas.

Su película “Peludópolis” parodiaba a Irigoyen, aunque aclarando que no pretendía burlarse de nadie, y fue sacada de circulación por el propio Cristiani cuando Irigoyen murió. Además, sus estudios sufrieron dos graves incendios y el segundo lo llevó a alejarse de la animación y recluirse en Córdoba.

Sin dejar rastros

Con entrevistas a reconocidos animadores y dibujantes como Manuel García Ferré, Juan Pablo Zaramella, Giannalberto Bendazzi y Cesar Da Col, ellos retoman algunos de los dibujos y personajes del artista para devolverles la vida y homenajear de la forma más adecuada y entrañable la obra de uno de nuestros pioneros del cine argentino y mundial: Quirino Cristiani.

Completo lo ves en el Gaumont, todos los días a las 11:50 y a las 19. Vale 30 pesos la entrada general y 10 pesos para estudiantes y jubilados.

NI UN PIBE MENOS


La Poderosa estrena esta película que cuenta la historia de Kevin, un nene de 9 años que fue asesinado en la villa Zavaleta al quedar en medio de un tiroteo entre dos bandas de narcos bajo la complicidad de la fuerza policial que liberó la zona y también la posterior organización de los vecinos para cuidarse entre ellos de la policía. Además, retoma la historia de Luciano Arruga, también víctima de la fuerza policial, y muestra el trabajo de la organización La Poderosa en su puesta en valor de la voz villera como una necesidad de expresarse a sí misma en contraposición a la visión estigmatizada que ofrecen los medios sobre la vida en las villas.

Ni un pibe menos

Pude ver la película en su estreno en el Gaumont y la sentí con todo el cuerpo, no sólo con las ideas. Si tengo que ser muy sincera, lamenté que en el final se perdiera ese espíritu de lucha movida por la esperanza de cambiar este mundo, que tan entrañablemente había sido plasmado durante el desarrollo de la película en relación a la organización de los vecinos y familiares víctimas de la injusticia de la fuerza policial. Entiendo que con ese final se buscara apelar a la empatía del espectador para “llegar al corazón”, como milita la hermana de Luciano Arruga. Se plantea este objetivo como el primer paso a dar para tener visibilidad y conseguir el apoyo del resto de la sociedad y lo lograron ¡Vaya si lo lograron! Desde el minuto cero el corazón se nos escapó por cada pelito de la piel.

Ni un pibe menos

Personalmente sentí la necesidad de quedarme con el mensaje más vívido de la lucha que aún hay que dar, de que no se puede bajar los brazos y de que hay que organizarse frente a la violencia institucional de las fuerzas de IN-seguridad y al amparo que reciben por parte de la justicia y del Estado. Pero en verdad me sonrojo de solo dar esta observación frente al documental, que rebalsa la pantalla y la atraviesa para llegar al espectador.

Aplaudo, orgullosa de nuestro cine, estas creaciones colectivas hechas a puro pulmón y con mucha fuerza, convicción y amor. Amor por Kevin, amor por todas las víctimas que sigue dejando la violencia institucional y amor por dar la pelea para cambiar un poquito estas estructuras que parecen inquebrantables, pero sólo parecen.

En su función de estreno, el final y los posteriores comentarios fueron recibidos con abundantes aplausos, que más que aplausos eran un gran abrazo colectivo de fortaleza para seguir luchando contra —y a pesar de— las tremendas injusticias que golpean sobre todo a los sectores marginados. Y es que, como se dijo al final de la proyección:

“Lo único que tenemos para agregar a la película es que
no es una película”.

Visitá la página de la película acá. 

Completo lo ves en el Gaumont, todos los días a las 14:10 y a las 20. Vale 30 pesos la entrada general y 10 pesos para estudiantes y jubilados. También lo podes ver en CINE.AR

¿Para qué ver estos documentales?


Sabemos ahora por qué, porque hablar de lo que nos fue arrebatado es de lo que se tratan estos tres documentales. Nombrar lo que no está o lo que es negado es hacerlo real, presente.

Nos faltan los pibes que nos arrebataron los que tenían que cuidarnos, los recursos que nos arrebataron los negociados de los grandes empresarios, los pioneros que nos arrebató historia que puede ser mezquina con los que se involucran con ella. Pero vale la pena y resulta necesario arrebatarle nosotros a las cosas su orden y poner en primer plano lo que quedó último, ajusticiando tal vez un poquito a quienes merecían mucho más.

La hija de la laguna
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