Hundimiento del Lusitania

Pasaron dieciocho minutos de las dos de la tarde y 1197 personas acaban de morir…

El “RMS Lusitania” se hundió en las costas de Irlanda mientras intentaba llegar a puerto el 7 de mayo de 1915, gracias un torpedo disparado por el submarino alemán U-20. Este hecho es considerado como el disparador para la incorporación de los Estados Unidos a la Primera Guerra Mundial y, a pesar de que sucedió hace más de cien años, hasta el día de hoy nos preguntamos qué pasó realmente la tarde de ese 7 de mayo.

Los misterios que rodean el hundimiento del barco son tantos y tan conspirativos como descabellados, pero si de algo estamos seguros es de que el RMS Lusitania cumplió un papel importante de manera secreta en el apoyo del ejercito inglés durante la guerra.

Víctimas Lusitania
Víctimas del Hudimiento del “RMS Lusitania”. Estos son los ataúdes de los cuerpos que se pudieron recuperar.

Para empezar, el RMS Lusitania hasta ese momento era considerado el barco más rápido del mundo en cruzar el Atlántico y a pesar de la advertencia por parte del ejercito alemán sobre hundir barcos ingleses, éste siguió funcionando, llevando pasajeros de un continente al otro, lo que servía de manera excelente para tapar la verdadera carga del barco: armamento. Más precisamente, municiones de todo tipo, desde rifles hasta de cañones.

Así, el 1 de mayo de 1915, el barco dejaba el puerto de New York con rumbo hacia Inglaterra con la carga y los pasajeros, quienes afirmaban saber el peligro que representaba tanto la posibilidad de hundimiento como lo que el barco transportaba. Aunque si la historia nos ha enseñado algo, es que todo es producto de coincidencias inesperadas, como que el submarino alemán también saldría de su puerto el mismo día con rumbo hacia las Islas Británicas, hundiendo otros tres barcos en su camino.

El 7 de mayo de 1915, las costas de Irlanda se despertaron con niebla y nuestro querido barco inglés tuvo que reducir su velocidad para evitar accidentes y, por extraño que suene, eso fue lo único que encontró. Desde que el imperio Alemán ordenó el bloqueo a la islas y el hundimiento de cualquier barco, la marina real desplegó barcos escoltas para proteger cualquier tipo de embarcación entrante.

Eso no funcionó ese día. El RMS Lusitania no encontró ningún barco escolta y por decisión del capitán se adentró en solitario hacia su destino.

Submarino U-20
El torpedo da de lleno en el barco.

Cerca de las 14:00 horas la niebla se despejó y un submarino alemán con órdenes de destruir cualquier cosa que flotara y no fuera aliada se encontró a no menos de una milla náutica de su objetivo, disparando un torpedo que impactó de lleno.

En apenas unos segundos el barco se empezó a inclinar. Estalló el caos: Gritos, agua, gente corriendo, fuego y de la nada, una segunda explosión.

Los pocos que pudieron describieron cómo el casco explotó desde adentro, sin previo aviso, haciendo un agujero más grande. El barco se inclinó aún más y los barcos salvavidas quedaron inutilizados por la inclinación.

Pasaron 18 minutos de las 14:00. El “RMS Lusitania” se hundió hasta las profundidades, llevándose la vida de 785 pajeros y 412 tripulantes.

Lusitania
El Lusitania en llamas. Se desconoce la verdadera razón de la segunda explosión. Se cree que fue un cargamento de municiones.

Dentro de los pasajeros que perecieron, una parte de ellos eran estadounidenses, algo que afectó a muchas personas en el país de las trece colonias y quienes hasta ahora se mantuvieron en una neutralidad apreciada, pusieron en marcha los engranajes de la guerra.

Existen teorías acerca de que Winston Churchill, quien en aquel momento era Primer Lord del Almirantazgo a cargo de Marina Británica, ordenó la falta de escoltas de protección para lograr que los Estados Unidos se unieran definitivamente a la Guerra. La verdad nunca se sabrá totalmente… ya que está sumergida en el fondo del mar.

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