Apenas el fin del mundo - Obra

¿Qué representa la ausencia en una familia? ¿Qué representa la distancia? ¿Qué construyen? ¿Qué deshacen?

Quisiera pensar que no muchos de los que leen esto provienen de familias u hogares disfuncionales, pero los que sí, estarán familiarizados con el descargo de un pariente que se quiere hacer pasar por un intercambio conversacional.

La obra teatral del francés Jean-Luc Lagarce trata sobre estos temas y algunos otros.
El protagonista de nuestra historia, Louis, regresa repentinamente a su hogar y su familia (su madre, su hermano, una hermana que casi no lo conoce y una cuñada a la que nunca vio).

Después de años de enviarles alguna que otra postal con palabras sueltas, decide volver porque necesita hacerles saber que pronto va a morir, es un hecho. Pero tal vez el tiempo que dejó pasar haya sido demasiado para ellos y su nueva presencia no sea más que la de un desconocido. Las palabras que lo reciben no son de amor o alegría, apenas siquiera curiosidad, pero es una curiosidad cargada de reproche y reclamo.

Apenas el fin del mundo

En el marco de esa muerte próxima, anunciada, cobran un muy particular sentido las intervenciones de cada personaje. Cada uno hará su descargo esforzándose por dar con la mot juste, para poner al descubierto los sentimientos que generó esa ausencia prolongada, ese vacío que dejó durante todo ese tiempo la partida del hijo/hermano mayor y que los marcó y definió a cada uno —por su lado y entre sí— tanto o más que si Louis nunca se hubiese ido. Si no fuese por sus intervenciones, casi se podría pensar toda esa situación como una serie de despedidas sucesivas, extremadamente tardías, luego de una muerte producida hace mucho y no una que está por venir.

La obra de Lagarce, fallecido víctima de SIDA en 1995, fue redescubierta por la crítica, como en muchos casos, luego de su muerte, y Apenas el fin del mundo es una excelente lección en dramaturgia, cargada de una verborragia catártica, llevada adelante de forma excelente por sus intérpretes (Santiago Cirio, Sara Estefanía Córdoba, Guido Napolitano Rodriguez, Rosario Ruete, Bruna Sambataro), bajo la dirección de Florencia Fernández.

La obra se puede ver —y se la recomienda ver— los viernes a las 20.30 horas, hasta el 5 de mayo, en el teatro Portón de Sánchez, Sánchez de Bustamante 1034. No te la pierdas ¡Son las últimas funciones!

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