Lorna en Cuestión de Peso

Desde chica jugaba a ser artista, protagonizaba las obras que me inventaba y soñaba con ser una estrella y llegar a la televisión. De todas formas, durante años pensé que nunca podría lograrlo porque padezco una cruel enfermedad como es la obesidad y por los prejuicios de la sociedad actual, no hay gordas en televisión.

Sin embargo, a pesar de todo, nunca me di por vencida y busqué realizarme como persona y poder hacer lo que me da felicidad. Protesté contra mi destino, pero estudié carreras relacionadas con el medio, como son Periodismo, Licenciatura en Comunicación Audiovisual y en Enseñanza en Artes Audiovisuales y traté de encontrar mi lugar en el rubro. Aunque tardé varios años en lograrlo, cosa que seguramente si hubiera sido flaca lo hubiera conseguido mucho antes, fui llegando a los medios y de a poco me fui ganando un espacio.

Primero me llamaron por mi fanatismo por Susana a los distintos programas y fui apareciendo en la televisión, como era mi sueño, en distintas radios y también en algunos diarios y revistas. Después conduje mi propio programa de radio durante años, fui a cubrir muchos eventos y espectáculos, y pude conocer a muchos artistas que en su gran mayoría se portaron muy bien conmigo y me dieron un poco de su tiempo.

Ahora parece que por fin me llegó la oportunidad para mejorar realmente mi vida con Cuestión de Peso, ya que podré mezclar lo que me apasiona con lo más importante, que es mejorar mi salud a través del tratamiento y de la dieta que me ofrecen en el programa, en las manos de un equipo médico muy capaz y sumamente prestigioso, como lo es el del Dr. Alberto Cormillot y su clínica.

Además, como si todo eso fuera poco, me da la posibilidad de estar en televisión todos los días, mostrar lo que aprendí y sé hacer, pero sobre todo que la gente me vea a diario, me conozca más, sepa cómo soy y que puedan sacarse los prejuicios que tengan conmigo.

Creo que, a pesar de que se tenga todo en contra para poder realizarse como persona y cumplir su sueño, una no tiene que darse nunca por vencida, porque si te esforzás, trabajás mucho para eso y nunca perdés de vista lo que querés, es muy probable que logres cumplir tus metas para, por fin, ser verdaderamente feliz.

Si se lucha, se puede.

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