Razones para estudiar teatro

Estaba en la vereda del Centro Cultural General San Martín, salía de mi primera clase de teatro, sentía una satisfacción tan linda que necesitaba compartirlo con alguien. Agarré el celular y le mandé un WhatsApp a una amiga: “Te juro que hacer esto me hace bien”.

Había descubierto el taller por internet. El cartelito publicitario decía “Comienza el seminario de Susana Di Gerónimo, ‘La escena como espacio de libertad’, vacantes limitadas”.

Hacía bastante ya que quería arrancar a hacer algo como esto, así que se lo propuse a un amigo y nos animamos juntos. Fue el año más difícil de todos, con mi familia atravesábamos momentos que no le deseo a nadie. Fueron seis clases, una vez por semana, dos horas. Y eso bastaba para sanarme. Ese ratito me hacía olvidar, me hacía reír y me hacía sentir plenamente feliz.

¿Por qué estudiar teatro?


Conozco mucha gente que no se anima por vergüenza o simplemente porque no entiende mucho de qué se trata esto. Para mí, motivos para estudiar teatro sobran, pero acá les voy a dejar una lista de las razones más importantes:

  1. Tomar estas clases te ayuda en tus relaciones personales, ya que son ideales para quienes son tímidos. De a poco, la vergüenza desaparece y te sentís súper cómodo. Así que olvidate de las inseguridades, vas a ver lo mucho que te ayuda a desinhibirte. El miedo al ridículo se pierde y se le da la bienvenida a la valentía, a jugar como cuando éramos chiquitos.
  2. Actuar te da la posibilidad de vivir muchas vidas. Además de ser mi razón favorita, es lo más divertido, porque te desprendés de vos mismo, te dejás atrás para dar paso a otras personas, a nuevos sentimientos y actitudes. Vas a crear personajes, sensaciones y aventuras, lo que va a tenerte reinventando y desafiándote constantemente.
  3. Te vas a encontrar leyendo obras teatrales que quizás nunca hubieses pensado leer y te van a encantar de principio a fin. Por lo que no vas solo a actuar, sino también te vas a nutrir de muchos textos literarios bellísimos.
  4. No vas a volver a quedarte sin palabras. Se ejercita mucho la improvisación, lo que va a hacer que tu confianza se dispare al ver que podés armar algo coherente y copado rápidamente sin necesidad de un guion que te respalde. El espacio en el que tomes clases se va a convertir en tu lugar… en el lugar donde te vas a sentir libre y pleno para expresarte.
  5. Vas a conocer personas con la misma pasión que vos, por lo que automáticamente te van a parecer geniales. Tus compañeros son tus cómplices en cada reunión, vas a aprender a escucharlos y a compartir con ellos, los vas a apreciar. Todos tienen algo que ofrecer, algo especial, por lo que todos van a ir aprehendiendo un poco del resto.
  6. Te aseguro que en cada encuentro vas a dejar de lado la realidad para concentrarte en algo nuevo, porque te aclaro: ninguna clase es igual a la otra y eso es lo que las hace interesantes. Todo está basado en la imaginación: volar sobre una montaña, sostener un castillo, bailar como Shrek, hacer de un perro furioso que no para de ladrar o cantar como Adele. Sea la actividad que sea y por más loca que parezca, la vas a disfrutar y te vas a reír.
  7. Vas a aprender a controlar tus emociones, a equilibrar tu cuerpo y tu mente. Tu autoestima va a aumentar cada vez que el profesor se acerque con una sonrisa de orgullo y te felicite por haberlo hecho bien.
  8. Estudiar teatro te hace una persona más creativa. Te vas a encontrar con ese vos que a veces olvidás o que no conocías todavía. Vas a empezar a ver la vida desde otros enfoques, con una mirada más sensible y comprensiva. Lo que pensabas que era algo banal, lo vas a ver como algo por descubrir.

“El actor hace vivo y evidente, concreta aquello que la literatura dramática, muchas veces, apenas insinúa”. Juan Carlos Gené

Lo que busco recalcar es que no solo vas a ir a cada clase a memorizar y repetir un guion, sino que va mucho más allá. El teatro, además de ser, según mi opinión, la manifestación de arte más linda y sincera que hay, alivia porque está ligada al corazón. También te satisface: imaginate un minuto siendo parte de una obra, arriba de un escenario. Imaginate ser capaz de crear una conexión tan grande con el publico al punto de lograr que llore de emoción o que ría a carcajadas. Imaginate sintiendo el calor del aplauso. Animate. Atraé la felicidad a tu vida y jugá sin miedo.

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