Portada de "Wilder Mind"

El calor que se espera este verano va a ser insufrible y agobiador, pero todavía hay esperanza en este mundo y yo se las traigo. Esto es “Mumford & Sons”, la mejor solución para este verano y estas son las razones.

Yo crecí sin escuchar música, así que cuando llegué a cierta edad me encontré perdido, sin tener algo que hacer mientras me bañaba o viajaba, pero todo eso cambió cuando me encontré con una banda inglesa que, a pesar de hablar en otro idioma, me hizo sentir que me hablaba directamente a mí, que estaba de este lado de la pantalla. Ahora bien, no fue hasta que tuve el beneficio de tener servicio de internet que pude apreciar con más profundidad todo lo que “Mumford & Sons” intenta expresar con su onda folk rock.

Portada de Sigh no More

Podemos empezar hablando de su primer disco, “Sigh no More“, lanzado allá por 2009, donde cada canción es hilada a la perfección para transmitir esa sensación de expresar con las palabras exactas lo que sentimos cuando el acaba el amor o cuando queremos ser amados, sin obviar ese ritmo que te hace levantarte para saltar o golpear el pie al ritmo de la guitarra o ese banjo que parece ser capaz de sacarte una sonrisa.

Hagamos un flashback al 2012 para tener en nuestras manos el segundo disco y una obra maestra, no sólo para el folk, sino para el rock y la música en general.

Portada de Babel

Con ustedes: “Babel“. Inspirado por el camino recorrido y, sobre todo, por la influencia del Bluegrass y el Americana del medio oeste de los Estados Unidos, es una explosión de letra y música que sigue la línea de “Sigh no More” en términos de mensaje y referencias bíblicas un poco más obvias que su disco anterior. “Babel” logra en todo sentido superar a su predecesor, haciendo que “Mumford & Sons” se convierta en una banda reconocida mundialmente y dándoles el Grammy a mejor disco del año para cerrar el increíble 2012.

Portada de “Wilder Mind”

Pero eso no es todo, ya que en 2015 tenemos el tercer disco y quizás el más interesante de la tríada: El ambicioso “Wilder Mind“, que abandona totalmente la onda folk y se mete de lleno en el rock. Si el disco anterior estaba inspirado en otros estilos de música, este está inspirado en la ciudad de Nueva York hasta el punto de utilizar nombres de varios lugares para titular algunas canciones. Si “Babel” te hacía sentir esperanza, “Wilder Mind” te hace sentir la desesperanza y la sensación de estar atrapado en una relación que no va ningún lado.

Este cambio de estilo constante, sumado a la maestría con la que manejan los instrumentos y a la cercana identificación con las letras, hace que escuchar “Mumford & Sons” sea la mejor manera de superar este verano. Si no me creés, probalo. No te vas a arrepentir.

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Nacho Ramirez
Nací con el control de la tele en la mano. Veo películas y series tan seguido que hasta me olvido de que tengo una vida. Soy un eterno enamorado de las historietas y las novelas. Prometí leer la saga de "Canción de Hielo y Fuego" en menos de 5 meses. Hoy puedo decir "Mission Accomplished".