Regina Pacini y Marcelo T. de Alvear

Regina Pacini nació en Lisboa y conquistó con su voz de soprano los más reconocidos teatros del mundo. Recibió propuestas de matrimonio de varios hombres durante su vida, los rechazó porque ella quería dedicarse a su carrera. Sin embargo, se retiró de la actuación cuando aún podía seguir con su arte a los 36 años, cuando se casó con Marcelo Torcuato de Alvear.

Marcelo T. de Alvear, recibido de abogado, heredero directo de la clase alta argentina, con un destino de político conservador, pero junto con otros estudiantes, participó de las jornadas de la Revolución del Parque, puntapié para la naciente Unión Cívica Radical. Conoció a Leandro N. Alem y a quien marcaría parte de su destino, Hipólito Yrigoyen.

En 1889, Marcelo escuchó a Regina cantar en el Politeama. Impresionado, le envió al camarín rosas rojas y blancas, y una pulsera de oro y brillantes, que le fue devuelta. Marcelo no se rindió y pasó los siguientes años llenando los camarines de los teatros europeos de rosas rojas y blancas.

Seguramente, se cruzaron varias veces en fiestas y reuniones, pero fue finalmente en 1903 cuando Marcelo se declaró y Regina aceptó contraer matrimonio con la condición de cantar cuatro años más, porque una vez casada, no volvería a hacerlo en público. 

Regina Pacini de Alvear de Juan Antonio Benlliure
Regina Pacini de Alvear de Juan Antonio Benlliure

Una vez fijada la fecha de boda, tuvo resistencias por el lado del novio, la sociedad a la que pertenecía criticaba la elección de que una extranjera y para colmo artista se llevara a uno de los solteros más codiciados del país. Le llegaron a enviar un telegrama con quinientas firmas de los apellidos más reconocidos de Buenos Aires rechazando su matrimonio. Y por el lado de la novia, la madre no podía entender que su hija pusiera fecha de vencimiento a sus dotes artísticas, lo que hizo que la relación entre suegra y yerno fuera tirante.

Se casaron en 1907 en Lisboa, pero hicieron una jugada ante las críticas y las expectativas que agolparon una multitud frente a la Iglesia Nuestra Señora de la Encarnación para ver casarse a la artista famosa con el millonario sudamericano: Se casaron en secreto a las siete de la mañana sin que nadie los vea. Él tenía 39 y ella, 36 años.

Vivieron en Francia, cerca de París, en una especie de castillo hasta 1911, cuando regresaron a Buenos Aires por unos días. Luego realizaron varios viajes entre Europa y Argentina. La carrera de Marcelo siguió en la política: Primero fue diputado, después Ministro Plenipotenciario en París y, finalmente, fue elegido presidente. Su mandato duró desde 1922 hasta 1928 y se trató de un tiempo de bonanza para el país, hasta que entregó el cargo a Yrigoyen.

A pesar que, desde que se casó, Regina abandonó el canto, y de que incluso él trató de hacer desaparecer las grabaciones que había realizado al comenzar el siglo, ella siguió preocupándose por la actividad artística.

En 1938 se inauguró la Casa del Teatro de Buenos Aires, un proyecto impulsado por Regina. Fue un asilo para actores semejante a la Casa Verdi de Milán. En la actualidad tienen 45 habitaciones, 3 salas con piezas de museos y la sede del Teatro Regina.

El destino de la Casa del Teatro es proteger a mujeres y hombres de teatro con más de 65 años que ganen la jubilación mínima. El edificio, exponente del art déco, fue construido gratis por el arquitecto Virasoro y se tardó una década en finalizarlo. Desde su fundación es presidida por figuras reconocidas de las artes teatrales como Alberto Vacarezza, Iris Marga, y Julio Baccaro. Actualmente, la preside Linda Peretz y su presidente honoraria es Mirtha Legrand.

Dicen que cuando Marcelo estuvo encarcelado, Regina cruzó unas cincuenta veces en bote a verlo y llevarle cosas. Dicen que Marcelo seguía emocionándose cuando la oía cantar, incluso cuando su voz sólo la escuchaba él. Dicen que fue un amor difícil para la época, para la sociedad, para lo que se esperaba que hicieran. Dicen que sobrevivió a la muerte y que luego de la muerte de Marcelo en 1942, Regina asistió al Cementerio de la Recoleta a llevarle rosas rojas y blancas cada 23 hasta su muerte a los 95 años en 1967.

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