Libros de Nicholas Sparks

Hay una escena en “Amigos con beneficios” (la de Mila Kunis y Justin Timberlake) en la que se están buscando parejas o ella le dice algo como “Seguro que no te animás a encarar a la chica con el libro” o similar. En un momento, ella presupone adivinando la personalidad de la muchacha que “Seguro debe ser una novela de Nicholas Sparks”.

Creo que es la única escena de la película (que me encanta, dicho sea de paso) que verdaderamente me molesta porque ¿Por qué presuponer que una joven medio fashionista/medio salida de una película romántica va a estar leyendo en el parque a un Nicholas Sparks y no a un Neil Gaiman? En el mundo superpoblado de autores en el que vivimos, no es tan fácil acertar un estereotipo y, sin embargo, el personaje de Mila Kunis  infiere que si sos de un determinado tipo, entonces, bueno… De seguro te gusta Nicholas Sparks y lo dice insinuando como que sólo las “sensibleras”  le leen los libros y compran sus novelas.

Bueno, NO, señor. Vengo a Nicholas Sparkshablarles de Nicholas Sparks y no me considero ninguna
sensiblera, también disfruto de Neil Gaiman y, por qué no, de un H.P Lovecraft en la plaza o el colectivo. Así que esta nota es para quitar prejuicios acerca de la literatura de un hombre que supo fabricarse una marca personal, como ocurre con pocos autores de esa esfera  tan rosa de la literatura romántica.

Generalmente, la gran crítica a la novela rosa es que todas las historias se terminan pareciendo ¿De cuántas maneras pueden conocerse un hombre y una mujer? (Sólo porque, bueno, nos mantenemos clásicos, porque sabemos que parejas hay de todo tipo y color). Uno pensaría que ya a estas alturas y épocas de Tinder, la historia nos queda vieja. Pero no… así y todo, autores como Sparks, Steel, Delinsky o, si pasamos a lo nacional, Border, Casañas y Bonelli, tienen madera para seguir cortando y narrando sus historias de amor.

Una de las características de Sparks, que puede llegar a empalagar hasta al más duro de los lectores, es que es un gran creador de “caballeros”: Hombres de clase media, trabajadores, padres de familias (destruidas por algo), solteros con anhelos del verdadero amor y tipos de esos que uno dice, básicamente, “buenos” que  desde el primer momento te caen bien. Tipos a los que la vida no les resulta más fácil por ser buenos. No, señor. Son  sufridos, pero no atormentados por su pasado (como si se resignaran a que les toca lo que les toca).

El arquetipo más conocido es Noah en Diario de una pasión (También intitulada “El cuaderno de Noah” y en inglés, “The notebook”). El tipo hasta tiene que ir a la guerra a luchar y antes trabajar en el puerto (o algo así… me suena una maderera-astillero, pero no lo recuerdo muy bien ya, lo leí hace mucho) y atravesar las dificultades de la vida sabiendo que había perdido a su amor (Eso creía) ¿Y qué hacen en la adaptación cinematográfica? Nos ponen un bombón como Ryan Gosling, al que una no puede no amar desde que lo ve con la gorrita y la cara de “Soy pobre, pero tengo mi orgullo y soy un tipo común y corriente”, que nos hace comprender enseguida el porqué del éxito de sus adaptaciones al cine y no pasa año sin que A) Saque una novela nueva B) Estrenen el filme de dicha novela.

Nicholas Sparks es uno de los pocos (sino el único por el momento) de los autores románticos que más factura en cine. Ni Danielle Steele tiene tantas películas adaptadas (bueno, en la década del 90 adaptaron mucho a Danielle, pero generalmente en telefilms y no en cine como con Sparks). Estamos seguros de que alguna tuviste que haber visto o escuchado nombrar: A walk to remember, The Notebook, The last song, Dear John, The longest ride, Message in a bottle, The best of me, Nights in rodanthe, The choise, Safe haven, The Lucky one… y ahora que, además, dicen que están adaptando The notebook en formato de serie de tv… Nos morimos de la cantidad de historias adaptadas que tiene.

Sigamos con la fórmula de su éxito. Pasemos ahora a las heroínas. Si los tipos son tipos buenos, las heroínas de Sparks son mujeres que buscan libertad, de opiniones fuertes y, si es necesario, de armas tomar. No importa si son la hija del ministro, como ocurre en mi favorita y lacrimógena “Un paseo para recordar”, no va a dejar que “la gente” le cambie aquello en lo que ella cree, incluso si es una fanática religiosa que lee todos los días la biblia.

Por ultimo, llegamos a otro elemento fundamental de las novelas de Sparks, que es el final. Generalmente, en una novela de romance la pareja enamorada termina junta y feliz —Cierre de final con boda incluida—, pero con Sparks suele haber una inclinación al drama y los cierres contundentes (con muertes incluidas). Por eso, por su melodrama, quizás Sparks sea asociado con  “Lectoras sensibles”, pero creo firmemente que en sus novelas, lo que importa es el viaje de descubrimiento de los personajes y la muerte es algo que les enseña y nos enseña que nadie tiene la vida comprada. Por eso, “Más vale que no te arrepientas de muchas cosas” o, como dicen en Moulin Rouge, “Lo importante es amar y ser amado” pareciera ser el mensaje de fondo que une todo su universo literario… Y no es un mensaje menor sólo apto para personas sensibles.

Un paseo para recordar

Como dije, si tuviera que elegir una novela, me quedaría con “Un paseo para recordar” porque, aunque sea corta, me resulta conmovedora y los protagonistas son dos adolescentes que por sus niveles de drama no tienen nada que envidiarle a los de “Bajo la misma estrella”. De hecho, creo que lloré más con la novela que con la película (que también me encanta, porque bancamos a Mandy Moore). Con esto no digo que no haya momentos para finales felices en las novelas de Sparks. En ocasiones, como en Safe Haven  (Un lugar a donde refugiarse) y The longest ride (El viaje más largo), los hay, pero lo que hay sobre todo es un ejercicio de la memoria y los recuerdos que plagan la vida de cada protagonista, que hacen de todo esto una historia para recordar.

Comentarios
Compartir
Artículo anteriorHasta pronto, Susana
Artículo siguienteLOST: Una serie imperdible
Jimena
Lic. en Audiovisión por la Universidad Nacional de Lanús. Cinéfila y escritora (cuando puede permitirse el tiempo). Podría hablar horas de una película, pero dos segundos sobre mí y creo que ya cubrí la cuota XD.