Zapatitos de Reyes - Regalos

Una vez más, nos encontraron las fiestas en otro diciembre caluroso, mes cargado de ilusiones, expectativas y ansiedades: El arbolito, las reuniones familiares por las fiestas, exámenes finales, saqueos, cortes de luz, el aguinaldo, la promesa de las vacaciones y el año que comienza. Diciembre parece ofrecer más de lo que muchos esperan, tal vez más de lo que algunos pueden manejar.

Por eso, entre el gordo de la bolsa que ya pasó y los Reyes que aún no llegan, les hago a ustedes, lectores, un pequeño regalo de no una, sino de dos recomendaciones de series que pueden servir como un cable a tierra en estos días agitados.

Desde distintos lugares de lo fantástico, las dos series cuentan historias muy humanas

La primera es Nafta Súper, una producción conjunta entre la internacional Turner y Crudo Films. Son ocho episodios que sirven de secuela a la película Kryptonita, de 2015.

El film está basado en la novela homónima de Leonardo Oyola, que muestra un universo donde la Liga de la Justicia de DC Comics es una banda criminal residente en el conurbano bonaerense, más precisamente en Isidro Casanova. Diez meses después de aquella noche de toma de rehenes en un hospital con enfrentamiento a los tiros con la policía bonaerense incluido, la Banda está dispersa, pero un enemigo en común los obliga a reunirse y a intentar reubicar al Pini (Juan  Palomino), desaparecido sin rastro todo ese tiempo.

La serie tiene un tono policial con iguales dosis de drama y humor, con actuaciones que

“El Pini” o Nafta Súper, un Superman del conurbano que no se come una.

cumplen (destaco a Diego Cremonesi, Darío Lopilato y Peto Menahem), pero subrayo más que nada esa elección discursiva que al principio me hizo ruido, la de por qué la traducción de los superhéroes más conocidos al plano local debería implicar el trasfondo tumbero, por qué el Superman peronista, el Batman ex-policía o un Linterna Verde barrabrava. Después llegué a la conclusión de que, como cualquier elección, es perfectamente válida, pero además sirve para relatar desde esa fantasía una realidad, la de la injusticia que padecen los sectores vulnerables y vulnerados por parte de esos villanos que deberían ser héroes.

La segunda serie para recomendar es un poco más elusiva a la hora de llegar a conclusiones. Se trata de Westworld, una superproducción de HBO, también basada en una película, escrita y dirigida por Michael Crichton (autor de Jurassic Park).

Esta vez la historia tiene tintes marcadamente filosóficos en una historia de suspenso; Westworld es un parque de atracciones futurista, de tamaño inmenso, ambientado en el viejo Oeste y poblado por “anfitriones”, androides prácticamente humanos que interactúan con los “invitados”, la gente real. Los pobladores llevan vidas literalmente rutinarias: Sus memorias se borran constantemente para interpretar un rol determinado una y otra y otra vez.

Evan Rachel Wood y Ed Harris, dos de varios intérpretes que hacen de Westworld un festival actoral.

La historia en sí se pone interesante cuando las nuevas “actualizaciones” en los anfitriones dan lugar a planteos profundos sobre la conciencia, la identidad y la razón de ser, tanto en creadores como en creados.

Los veteranos Anthony Hopkins y Ed Harris se roban bastantes escenas, pero hay algunas caras familiares y otras no tanto, como Jeffrey Wright, Evan Rachel Wood, Thandie Newton y Jimmi Simpson, que no se quedan atrás.

Esas son mis recomendaciones, mi regalito para ustedes. Habrá llegado un poco tarde, pero llegó y, lo que es mejor, yo tengo una cualidad redentora que no tienen ni Papá Noel ni los Reyes; ellos vienen casi juntos y pasan una sola vez al año, pero yo vivo acá y les puedo dejar regalos más seguido (guiño).

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Bruno Alejandro
Siempre me gustó la idea de escribir, ahora le estoy tomando el gusto a la realidad. También me gusta el cine, la música, y cuestionar cosas culturales de vez en cuando.