John Fitzgerald Kennedy, tal vez más conocido como Jack Kennedy o JFK, es el más sobresaliente del clan Kennedy, importantísimo para la escena política estadounidense. JFK es tristemente recordado por su asesinato, pero fue mucho más que eso: El primer presidente católico de los Estados Unidos, el presidente más joven del país y el encargado de proclamar políticas en pos de la libertad de los hombres.

Al día de hoy es recordado en Estados Unidos como uno de los mejores presidentes del país. Y quizás esté relacionado con la lucha que lo representaba. Quizás esto hizo que el pueblo estadounidense olvidara sus amoríos extramatrimoniales para consagrarlo como el ícono de la esperanza estadounidense.

“Que los hombres serán como han nacido: Libres e independientes”, finalizó en uno de los discursos más recordados del hombre que defendió la libertad en todas sus expresiones.

Aquel fatídico 22 de noviembre


Un viernes 22 de noviembre de 1963 y luego de una presidencia exitosa, John Kennedy viaja a Dallas, Texas, acompañado por su esposa, su inseparable Jacqueline Bouvier. El objetivo del viaje es su campaña para lograr la reelección en un distrito algo complicado para el demócrata: El estado republicano de Texas. También está acompañado por el gobernador Connally y sus siempre presentes custodios del Servicio Secreto.

Poco después de las 11:30 horas, el presidente Kennedy aterriza en Dallas. Inicia la comitiva que muestra al gran hombre junto a su esposa por las calles de la ciudad, hasta que aminora la velocidad frente a la Plaza Dealey. Allí comienzan los disparos. Tres en total: Al menos dos impactan en el presidente, provocando uno de los asesinatos más famosos y que convulsionó al mundo entero.

kennedy-5A las 13:38 horas el mundo se queda helado por un magnicidio en el país del norte. Un conductor de noticias hace el anuncio de la muerte del presidente y queda inmortalizado por el nudo en su garganta que le impide seguir hablando. Recuerdo el relato de mis papás y los canalizo en esta frase: “Si pudieron matar al presidente de una de las potencias mundiales, nadie está seguro en ningún lado”.

Muerto el perro, también su asesino


Con el presidente apenas muerto y con el vicepresidente asumiendo de emergencia en un avión, Lee Harvey Oswald fue detenido por la policía de Texas. Contra él hay un arma hallada en uno de los pisos superiores del Almacén de Libros de Textos en el centro de

Lee Harvey Oswald, señalado por la Comisión Warren como el asesino de Kennedy.
Lee Harvey Oswald, señalado por la Comisión Warren como el asesino de Kennedy.

Dallas, cerca de donde ocurrió el magnicidio. Unos días después, Jack Ruby mata a Lee Harvey Oswald, sin que pueda hablar, sin la posibilidad de un juicio.

Con la muerte de Oswald, nunca se pudo saber cómo habían ocurrido los hechos. O cuáles habían sido los motivos. La Comisión Warren, encargada de investigar el asesinato de Kennedy, apuntó en su declaración a Oswald como único culpable del crimen.

A 40 años: un nuevo asesino dando vueltas


Al cumplirse los 40 años del asesinato del presidente Kennedy, James Files tuvo algo que contar… Como lo había hecho en 1994 y nadie le prestó atención; En 2003 y en medio de una entrevista, Files expresó haber sido el autor del tercer —y mortal— disparo.

James Files, en 2003.
James Files, en 2003.

Entre sus compañeros, nombró a Oswald como principal francotirador y él se implicó como el tirador de apoyo, pero, además, incluyó a la CIA, a la Mafia de Chicago y a un especie de sicario: Nicoletti. 

Según Files, él realizó la inteligencia, y preparó las armas junto a Lee Harvey Oswald. La única premisa que, supuestamente, tenían por parte de Nicoletti era simple: No matar a la primera dama, no disparar a menos que fuera necesario y que un disparo en la cabeza bastaría para matar a Kennedy. Si Oswald no acertaba, él tendría que actuar. Y lo hizo.

Más y más teorías sobre el asesinato de Kennedy


Al ser un asesinato que conmovió al mundo entero y que nadie puede explicar, se le atribuyen cientos de teorías. Desde una conspiración de la CIA, pasando por la historia de Files sobre la mafia de Chicago y una posible intervención de Fidel Castro, hasta una supuesta conspiración de los illuminati porque “Kennedy no era uno de ellos y sí el vicepresidente Jhonson”.

Poco importan las teorías. Mataron a un presidente estadounidense por cuarta vez en la historia. Y en particular, a un hombre que luchaba por los derechos y libertades de los negros, la libertad de expresión y todo aquello que atentara contra sus principios. Y los del pueblo estadounidense.

Lo cierto es que, unos disparos pudieron contra el 35° presidente de los Estados Unidos, dejando a los estadounidenses un poco más solos en su lucha por la libertad.

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