El 12 de noviembre recordamos el primer registro de lluvia de estrellas hecho por el astrónomo y explorador Alexander von Humboldt y el médico naturalista Amadeo Bonpland. El fenómeno que observaron fue descrito por ellos como “estrellas fugaces y bólidos de fuego que atravesaron el cielo nocturno durante cuatro horas”.

Esos mágicos avistamientos pertenecen a las Leónidas y pueden verse entre el 15 y el 21 de noviembre de cada año en espacios que tengan poca contaminación lumínica, como las afueras de las ciudades. Este fenómeno puede apreciarse en su máxima expresión cada 33 años y modifica su visibilidad la fase lunar, siendo mucho más fácil de observar con luna nueva o cuarto menguante.

Una lluvia de estrellas es la imagen que se produce cuando un cometa pasa por el interior de nuestro Sistema Solar. La interacción entre el viento solar y los gases contenidos en los cometas hacen que su superficie brille, dejando una estela de luz. Están relacionados a este fenómeno los enjambres de meteoros como, por ejemplo, Las Perseidas y Las Leónidas (observadas por Humboldt y Bonpland). Se mide la intensidad de las lluvias estelares a partir de la cantidad de avistamientos por hora, cuando se superan los mil meteoros en 60 minutos, el fénomeno pasa a denominarse “tormenta”.

fuente: Diario Publico
Duente: Diario Público

Las lluvias de estrellas y el paso de los cometas han sido registrados por todas las civilizaciones antiguas del mundo y eran interpretados como místicas señales de los dioses. Para algunos pueblos eran presagios positivos, como abundancia y buena fortuna, mientras que otros leían en ellas oscuros designios.

El impacto de meteoros, sin embargo, siempre era visto como un regalo divino, por lo que se erigían templos y lugares de culto a su alrededor. Es así cómo la presencia de luces transitando el cielo podía marcar ciclos positivos y negativos por igual. Del antiguo Egipto, por ejemplo, pueden rescatarse fragmentos de jeroglíficos que hablan sobre “estrellas que se lanzaban hacia el sur”. Este fenómeno astronómico ha inspirado poemas, canciones y leyendas alrededor del mundo.

“Lluvia de estrellas”, de Martina Wildner


En esta ocasión voy a retomar la novela romántica de Martina Wildner: “Lluvia de estrellas”. 

Esta novela nos cuenta todo Lluvia de estrellas - Martina Wildnerlo que sucede en la cabeza de Víctor, un chico de 13 años que está debatiéndose con todas las dudas que trae el paso de la pubertad a la adolescencia. A eso se suman sus conflictos familiares, como la dificultad que tiene para comunicarse con su papá y el sentimiento de tristeza y confusión que le causa la ausencia de su mamá. Sus extraños vecinos, sus amigos, su relación (o, mejor dicho, su no-relación) con el mundo femenino y los abusivos de su colegio eran sus únicas preocupaciones… Hasta que la misteriosa pelirroja, los mensajes anónimos, la muerte de Kaiser Guillermo, la desaparición de Edda y la lluvia de estrellas llegan a su vida. La trama gira en torno al misterio y el amor, volcado en un diario íntimo que Víctor lleva siempre consigo.

Martina Wildner me mantuvo atada a esta historia con una narración súper fluída, interesante, original y con unas descripciones preciosas. La estrella Sirio y su gemelo oscuro, los “días del perro” junto a las teorías alienígenas y los pensamientos de Víctor me atraparon de principio a fin. “Lluvia de estrellas” es ideal para adolescentes y cualquier público no tan joven. El final es perfecto y la novela está repleta de datos astronómicos que enamoran a cualquier fanático del espacio y sus enigmas.

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