Vairoleto

“Nacido en Santa Fe en 1894,
cerca de Cañada, de inmigrantes italianos.
Juan Bautista lo llamaron, de apellido Bairoletto.
Bailarín sagaz, desafiante y mujeriego,
Winchester en el recado, dos armas cortas también,
un cuchillo atrás y un caballo alazán,
raya al medio con pañuelo, tatuaje en la piel,
quedó fuera de la ley, quedó fuera de la ley”.

Bandidos rurales. León Gieco

Cuántas veces y por equívoco que esto parezca, hemos escuchado sobre historias de ladrones que se han robado un banco sin matar a nadie y decimos “bueno, con los que nos chorean ellos a nosotros, una vez que les toca”. En muchos casos, sin herir o sin querer corromper a nadie, no tenemos las mismas reacciones cuando existen casos de ilícitos. No reaccionamos igual cuando le quitan el dinero a un abuelo o cuando le sacan la plata a un político.

Una mujer está desesperada, a punto de ser desalojada de su casa por una deuda. Necesita el dinero urgente y la persona que le brinda ayuda no es nada más ni nada menos que un famoso delincuente de la zona. Un hombre temido, perseguido por las autoridades, pero a la vez respaldado por los propios vecinos.

Juan Bautista Bairoletto, el “Robin Hood” argentino, nació el 11 de noviembre de 1894 en Santa Fe. En la Justicia su apellido siempre se escribió Vairoletto o Vairoleto. Luego, con su familia, se mudaría a La Pampa, a una zona de trigos que comprendía las localidades de Castex y Monte Nuevo. Su nombre se ha convertido en un mito por sus hechos delictivos y porque, según se ha dicho a lo largo del tiempo, les robaba a los ricos para darles a los pobres.

La tumba de Bairoletto se encuentra en General Alvear, Mendoza
La tumba de Bairoletto se encuentra en General Alvear, Mendoza.

Su fama fue creciendo entre los pobladores a medida que avanzaban los años. Un gran prontuario acompañado de un amplio apoyo popular. Por repartir los botines entre los humildes recibió la protección de los pobladores, que le ofrecían comida y alojamiento en su huida de los uniformados.

Hijo de inmigrantes italianos, “El Pampeano” solía frecuentar salas de juegos y prostíbulos. Fue precisamente en uno de estos sitios en donde conoció a Dora Pérez, que trabajaba allí y con la cual mantenía una relación. El amor de esta mujer lo llevó a enfrentarse en varias oportunidades con el policía Elías Farache, al cual esperó una noche y asesinó a balazos. Conoció la cárcel y el peligro de mantenerse prófugo; juró no volver a un calabozo jamás.

Telma tenía 14 años cuando conoció a Juan Bautista, que ya contaba con un frondoso prontuario y pasaba las cuatro décadas de vida. Ambos tuvieron dos hijas y se radicaron  en una chacra en General Alvear, Mendoza, lugar donde pasó sus últimos años.

Las versiones sobre su muerte también son una cuestión de honor. Su esposa aseguró que él se suicidó para no ser capturado por la policía, mientras que las fuerzas de seguridad  afirmaron que había sido abatido en un enfrentamiento. Fue el 14 de septiembre de 1941. Lo ubicaron como suelen capturar a muchos delincuentes: Alguien finalmente decide abrir la boca, ya sea por dinero o porque su vida corre peligro. Un amigo, en este caso, lo delató.

La tumba de Bairoletto se encuentra en General Alvear, Mendoza
La tumba de Bairoletto se encuentra en General Alvear, Mendoza

Sus andanzas han sido llevadas al cine, a canciones y a radioteatros. Una especie de justiciero, alguien en quien se puede confiar. Mucha gente se acerca hoy en día hasta su tumba para rezarle y dejarle ofrendas. El paso de los años lo ha convertido en un mito popular. Muchos, sin embargo, dudan de su apodo, de su solidaridad, pero los años y las versiones han mantenido su alias de Robin Hood y cuando todas estas habladurías confluyen, se vuelve muy difícil poder transformarlas.

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