Hace un tiempo Telefé la trajo a Argentina, pero Velvet es una creación de Ramón Campos y Gema Neira (Bambú Producciones) para Antena 3, que aterrizó en Netflix. Si te apurás, hasta podés enganchar la temporada final que acaba de empezar.

Velvet es una serie que tiene como escenario principal las Galerías Velvet. Allí, perfectamente delimitados, conviven dos mundos: El de arriba y el de abajo.

Arriba, Don Rafael Márquez como director y Don Emilio como jefe de empleados hacen que las Galerías funcionen como un reloj suizo. Y brillen como lo que son: El negocio más grande de alta costura en Madrid de los años 50.

Abajo, las costureras hacen lo imposible para seguirle el paso a las ventas que no paran. El taller, comandado por Doña Blanca, trabaja a ritmos impensados para llegar a cumplir con todo el trabajo que tienen, pero un día Don Rafael fallece, dejando más deudas que soluciones, por lo que su hijo Alberto, recién llegado de Londres, toma las riendas del Imperio Márquez para volver a colocarlo en la cima de la moda española.

Antes de y durante todo el duelo y las finanzas cascoteadas de las Galerías, Alberto se reencuentra con Ana Ribera, sobrina de Don Emilio y costurera de los talleres, con quien antes de ser enviado a Londres, mantenían un romance puro y adolescente. Ahí es que se arma el lío. Esos dos mundos que se mantenían perfectamente delimitados, ahora se entrecruzan y forman la trama perfecta que hace de Velvet una sorpresa constante.

El amor sobre toda diferencia social


Ana y Alberto provienen de mundos muy distintos, pero no les importa nada. El amor que se tienen es tan puro, fuerte y desinteresado que aunque pasa el tiempo, se mantiene. Sin embargo, Ana sabe muy bien cuál es su lugar en la vida y siempre está anteponiendo la heroína a la enamorada. Ana siempre está pensando en los demás, siempre está viendo que todo esté bien para todos. Incluso permitiendo que otra mujer se acerque a Alberto con tal de que sus amigos y su tío no pierdan el trabajo… Trabajo que peligra hasta que aparece el ocurrente pedido de ayuda de Alberto a Don Gerardo Otegui.

La mala más justificada del mundo


Alberto pide al padre de una vieja amiga que lo ayude a salvar las Galerías. Y éste, a cambio, le pide que haga feliz a su hija. Ahí conocemos a Cristina Otegui, para mí, la villana más justificada del mundo.

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Cristina está muy enamorada de Alberto desde hace años y, en principio, cree que él también. Por eso se transforma en la mujer ideal: Siempre presente, siempre contenedora, siempre amando. Aquí está lo llamativo: Cristina nunca sabe que ella misma es el precio que debe pagar Alberto por la ayuda financiera de Gerardo Otegui. Quizás por esto es que se transforma en villana justificada. En ningún momento hace más que luchar por lo que, para ella, es suyo: El amor de Alberto.

Los chicos y las chicas Velvet


Hace un tiempo recomendé esta serie para el día del amigo, porque, claramente, las chicas Velvet son las mejores amigas. Y otro motivo por el cual ver Velvet.

Rita y Clara Montesinos, dos hermanas bien distintas que llegan a Galerías Velvet desde el pueblo de Porrillos. Rita es una hormiguita trabajadora. Clara busca brillar en la Gran Vía de Madrid. Quizás por esto es que Rita se transforma en costurera y Clara trabaja como dependienta estrella —empleada— de la tienda. Conocen a Ana y forman una amistad indestructible, a la que se suma Luisa, que si su trama cruzadísima la deja, puede subir a la terraza a compartir momentos con las chicas. Porque la terraza es símbolo de los momentos de Ana: Con las chicas y con Alberto.

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Las escenas ingeniosas y chispeantes de las que son protagonistas cuando se juntan las tres es uno de los grandes atractivos, según mi opinión, de Velvet. Cada momento que comparten, cada una con sus miserias y glorias, son una joyita de la historia.

Cuando de melodrama se trata


Todo en Velvet es amor. Velvet recupera algunos elementos del melodrama y los lleva no sólo a los años 50, sino también a una historia de amor en sus diferentes formas: Parejas, familia, amigos, trabajo. Y, precisamente por ese amor, todos se ven envueltos en situaciones extremas. Pero no extremas de vida o muerte, sino llevadas al extremo, pero con la suficiente calidad y simpatía como para no odiarlo.

La suerte no existe: Todo tiene un por qué, todo una explicación. El compromiso con el vestuario y el respeto por la época lo son todo. Velvet es una manera muy digna de revivir al melodrama.

Velvet conquistó mi corazón de Doña Rosa justo cuando pensé que las telenovelas no tenían nada nuevo para contarme. Capaz te conquiste a vos también. Por las dudas, dejo el trailer. Y aviso que las primeras tres temporadas están en Netflix. La cuarta acaba de comenzar en España. De nada.

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Mauge Sologuestúa
Toda santafesina. Sensibilidad e ironía. Seriéfila por elección, escritora y lectora por atrevimiento; y cocinera de profesión. Los lentes y el café me hacen ser persona. Hago de tripas corazón. No sé combinar la ropa, ni dejar de comerme las uñas.