Cementerio de la Recoleta

La ciudad de Buenos Aires reúne dos famosos cementerios: El coqueto Cementerio de la Recoleta y el Cementerio de la Chacarita. Y como corresponde, los dos tienen sus mitos y sus fantasmas.

El Cementerio de la Recoleta se creó en 1822, cuando se disolvió la orden de los monjes recoletos que habitaban allí y en su jardín se inauguró el primer cementerio público de la Ciudad. El Cementerio de la Chacarita, por su parte, es el más grande de la ciudad y debe su origen a la epidemia de fiebre amarilla que azotó la ciudad en 1870. Se lo trasladó a su actual ubicación en 1896. Ambos albergan los restos de una gran cantidad de personalidades políticas, militares, artística, y de la cultura en general.

Leyendas del Cementerio de la Recoleta


La dama de blanco

Un joven conoce a una hermosa muchacha vestida de blanco. La invita a bailar, luego van a tomar algo, ella siente frío y él, todo un galán, le ofrece su saco. Accidentalmente, la chica lo mancha con café. Ella, avergonzada, le dice que va a limpiarlo y él ve en esto la oportunidad de concertar una segunda cita.

Al día siguiente, el joven va a la casa a buscar su saco, donde la madre le dice que la chica murió y que su cuerpo está en el Cementerio de la Recoleta. Cuando el muchacho va a la bóveda indicada, ve su saco colgado de la puerta con una mancha de café.

Este fantasma se lo atribuyen a Rufina La dama de blanco - CementeriosCambaceres o a Luz María García Velloso, según quien cuente la historia.

Rufina murió el día de su cumpleaños diecinueve, el 31 de mayo de 1902, y se dice que murió dos veces. Era novia de Hipólito Yrigoyen y se dice que al enterarse de que su novio y su madre eran amantes, cayó muerta de un síncope. A los pocos días de ser su ataúd colocado en la bóveda familiar, se encontró el ataúd abierto, arañado y el cuerpo de la joven yacía en el suelo.

Las versiones oficiales indicaron que había sido un robo por las joyas que llevaba el cuerpo, pero la segunda versión y la que atormentó a la madre de la muerta toda su vida, fue que Rufina fue enterrada viva con un ataque cataléptico.

Otros atribuyen la leyenda a Luz María, quien con quince años murió de leucemia. En su honor se realizó una escultura durmiendo en su cama. Su madre obtuvo permiso para dormir varias noches junto a ella.

Si una bella joven baila con vos, mancha tu saco de café, antes de que desaparezca, preguntá su nombre y no te sorprendas si es Rufina o Luz María.

El futbolista del cementerio

Corría la década de 1920, Jeremías era cocinero de una casa patricia de Buenos Aires, jugaba al fútbol muy bien y era disputado por varios clubes. Un día, al manipular una olla de aceite hirviendo, se causó graves quemaduras en todo el cuerpo. Nadie se animaba a decirle que el accidente le iba impedir seguir jugando al fútbol… No hubo que hacerlo.

Una semana después, a causa de la gravedad de las heridas, Jeremías murió. El dueño de la casa ofreció el panteón familiar para inhumarlo.

Visitantes del cementerio afirman que en una zona específica del mismo se oyen corridas y el sonido de la pelota rebotar contra el suelo. Otros afirman haber visto a Jeremías divirtiéndose entre las criptas. Cuentan algunos que si se deja una pelota cerca, ésta desaparece y no vuelve a ser encontrada.

El noble ciego de Recoleta

A principios del siglo XIX llegó al Río de la Plata un misterioso personaje al que indicaban como hijo natural de Jorge IV de Inglaterra. Este hombre de apellido Haines tenía un hijo llamado Miguel. El joven, que era ciego, se dedicó a la música y muchos de los detalles de su vida fueron olvidados.

Su tumba también fue olvidada. Cuando el cementerio se reorganizó en 1880, se perdieron tumbas y registros, en muchos casos de manera irreparable. No se sabe en dónde está enterrado. Tal vez por eso cada tanto se ve vagando a un hombre vestido de manera antigua, que luce triste y desorientado, pero si alguien se acerca a él, desaparece sin dejar rastro.

Leyendas del Cemeterio de la Chacarita


El taxi fantasma de la Chacarita

Por las calles cercanas al Cementerio de la Chacarita dicen que hay un taxi muy particular, un auto antiguo conservado, con un conductor pálido y circunspecto, que te lleva a un viaje sin retorno. Algunos de los residentes y visitantes de la zona afirman haberlo visto.

Felipa fue la pasajera más famosa del taxi. Una tarde, luego de visitar la tumba de su madre, decidió tomar un taxi, en vez de caminar las cuadras que la separaban de la parada de colectivo. Paró al primero que vio y esa fue la última vez que se supo de ella, hasta que la encontraron muerta sobre la tumba de su madre. La partida de defunción indica formalmente paro cardiorrespiratorio por depresión.

En el barrio se comenta que el taxi sigue recorriendo las calles buscando a aquellos pasajeros que salen distraídos del cementerio y que si considera que es su hora, los lleva a su viaje sin retorno. Juran algunos que un hombre logró salvarse saltando del auto en movimiento.

El ahorcado sin nombre

Cuenta la leyenda que los días jueves de luna llena puede encontrarse en los alrededores una visión horrorosamente macabra, entre las calles Jorge Newbery y las vías del ferrocarril. Se trata de una figura cadavérica y en estado de putrefacción que se vislumbra colgada de un árbol.

Será un familiar que quiso quedar por la eternidad cerca de su ser querido, será un enamorado… ¿Cuál será su historia? No tiene identidad, no se saben sus razones, pero, por las dudas, cuando pases las noches de luna llena, no creas en todo lo que ves ¿O sí?


Si alguna vez recorriste alguno de estos cementerios, aunque no creas en nada sobrenatural, seguro te sobresaltaste y giraste al escuchar pasos detrás de vos o giraste cautelosamente en las calles internas.

Los misterios que entrañan los cementerios tienen que ver con la imposibilidad de explicar qué hay (si es que hay algo) más allá de esta vida. También, en muchos casos, nos ayudan a los vivos a resolver temas inconclusos con los que se fueron, aunque a la larga se diga que los muertos están muertos y que si de alguien hay que tener miedo, es de los vivos.

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