excusas

Todos ponemos excusas en distintos ámbitos y circunstancias. Desde chicos usamos la gran “No me di cuenta…”, “No sabía que…” o simplemente “Fue él”. Porque, claro, qué mejor pretexto que inculpar al otro, ya sea tu hermano o tu perro (buena esa, aprovecharte de un pobre animal que no puede hablar para defenderse).

Algunas excusas típicas


“No lo hice porque me olvidé”: En otras palabras, estabas “ocupado” haciendo otra cosa y no tenías querías usar tiempo de hacer la tontería que te pidió tu mamá, tu hermano o tu amigo.

“No lo hice porque estaba ocupado”: En otras palabras, te olvidaste y no querés admitirlo.

“No sabía que servía”: Lo que dice alguien después de haber tirado algo que era tuyo y que claramente sí servía.

“Es que siempre todos llegan tarde”: Cuando te encontrás con tus amigos y sos el último en llegar.

“No sé qué pasó, cuando llegué ya estaba así”: Cuando rompiste algo, pero no había ningún testigo que lo pueda demostrar.

“Voy a salir a otro lado”: Cuando te dijeron de salir y vos preferís quedarte en tu casa y dormir.

“No te tengo agendadx, porque tuve que resetear el celular y se me borraron los contactos”: Cuando no te tomaste la molestia de agendar a alguien porque no pensabas hablarle más o, directamente, lo borraste.Excusa: Una salida de tus problemas

“No es mío”: Cando te piden algo prestado y no querés prestarlo por miedo a que no vuelva o a que te lo rompan… Peor aún, cuando te descubren con un objeto comprometedor, que es de tu propiedad, pero no querés admitirlo.

“No tengo tiempo”: Cuando no tenés ganas de hacer algo y necesitás convencerte de que está bien que no lo hagas, porque tenés un buen motivo comodín.

“No tengo hambre/Estoy lleno/Ya comí”: Cuando te ofrecen comida que no te gusta y no sabés cómo rechazarla sin quedar mal ni ofender o, también, cuando sabés que la persona en cuestión cocina horrible.

“No tengo el talento”: Cuando te gustaría hacer algo, pero sentís que no te va a salir bien, que ni vale la pena intentarlo. Una efectiva manera de autoboicotearse.

“El Destino/Dios/Alá/Buda/Gokú quiere que sea así”: Cuando querés algo mejor, pero no sabés cómo tenerlo y te terminás conformando con cómo son las cosas. Cuando dejás que las cosas sean como son porque “así tienen que ser”.

Conclusión


Usamos excusas para todo. Para justificar el por qué hicimos mal tal cosa, por qué no la hicimos. Usamos excusas con nosotros mismos para tratar de convencernos de que lo que estamos haciendo está bien.

Y también para posponer deberes y deseos. Y eso está mal, porque lo que hacemos es crear una barrera que nos impide llegar a donde quisiéramos estar.

¿No tengo tiempo? El tiempo está, hay que hacérselo.

¿No tengo el talento? El talento es una gran excusa. Si uno quiere, puede. Nadie nace con superpoderes que de grande le van a facilitar ser buen escritor, actor, cantante, profesor, doctor, cocinero o lo que sea. Si de verdad te gusta algo, tenés que ponerle ganas. Quizá a algunos se les facilite más que a vos. Eso sólo significa que te vas a tener que esforzar más, no que no vayas a poder.

Si de verdad querés algo, basta de excusas. Hacelo, intentalo, esforzate. Vas a ver que va a valer la pena.

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