Lanús
Imagen: Diario Popular

Toda mi vida viví en Lanús. Por si no se ubican en el mapa del Gran Buenos Aires, Lanús es uno de los partidos más grandes de la zona sur de la Provincia. Lamentablemente, en semanas recientes es “famoso” por sus problemas de inseguridad. Desde artículos de revistas en donde se lo llama “El municipio más inseguro del país” hasta casos de extrema violencia en entraderas. Las notas que cuentan una parte de la inseguridad del partido, parecen llover en la prensa ¿Pero cómo se vive realmente en Lanús?

Para responder a esa pregunta primero hay que preguntarse a conciencia ¿Qué es la inseguridad? ¿Es un dato aislado que leemos en diarios y vemos en el noticiero de la tarde y que parece crecer alarmantemente?

Para mí, la inseguridad es mas que una sensación. Es salir a la calle con miedo y mirar a tu alrededor pensando que ya no hay ninguna hora en la que no se cometa un delito. Es tener amigos que han sido asaltados cuatro veces en las inmediaciones de sus hogares en menos de un año. Es cuando no confiás ni en tu sombra cuando sale el sol. A veces pareciera que uno vive en una de esas películas del lejano oeste y esa sensación te persigue a todas partes.

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La inseguridad en Lanús es un problema estructural, pero ¿Mayor cantidad de policías en las calles es la respuesta al problema?

A partir de la última etapa de la gobernación del intendente Quindimil, allá por el 2001, las cosas comenzaron a empeorar. Lo digo desde mi lugar de ciudadana, pero de nuevo hay que considerar que en el 2001 todo el país atravesaba una crisis socioeconómica sin precedentes.

La falta de políticas durante la intendencia de Darío Diaz Pérez contribuyó a crear el caldo de cultivo y ahora llegamos a Grindetti y a ocupar el lugar que ocupamos en el ranking de municipios inseguros en Latinoamérica.

“Pareciera que no sabe lidiar con el asunto” pienso como habitante pero, luego, reflexionando, nos damos cuenta de que el “asunto” no es unidimensional. Es un conflicto con múltiples aristas desde la decadencia en infraestructura como la falta de políticas en el tema. Y mejor ni hablemos del aspecto social.

Muchos piensan que Lanús es solamente las cuadras que rodean a la estación, pero Lanús es todo elpartido-de-lanus partido y eso incluye a Escalada, Gerli, Monte Chingolo y Valentín Alsina. Lanús es todas sus villas también. No podés esperar que, si una calle céntrica tiene problemas de baches, entre otras cosas, que una calle más interna del partido no tenga hasta problemas de alumbrado público.

Vivir en Lanús es tener la certeza constante de desamparo ante los delitos y el sentimiento de que a la gobernación sólo le importa cuando algo llega a las noticias.

El miedo está instalado en la vida cotidiana del lanusense, pero asimilarlo como una constante es lo peor que nos podría suceder. Ser lanusense hoy no es fácil ¿La bronca puede lograr algo?

Demandar derechos básicos que son fundamentales, como lo es garantizar la seguridad, es algo esencial para la continuidad política. El partido de Lanús está a punto de tocar fondo y como lanusense solo espero que las autoridades puedan escuchar y actuar antes de que la espiral descendente social continúe.

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Jimena
Lic. en Audiovisión por la Universidad Nacional de Lanús. Cinéfila y escritora (cuando puede permitirse el tiempo). Podría hablar horas de una película, pero dos segundos sobre mí y creo que ya cubrí la cuota XD.