MAD MEN

Al comentarla con varias personas, me di cuenta de que es de esas series que se aman o se odian, y en este caso le recomendaría a las personas que se nuclean en el segundo grupo que le den una chance más… No tienen idea de lo que se están perdiendo.

La historia se mueve en la frivolidad de Madison Avenue, en la década del 60. Los personajes conviven día a día en la agencia de publicidad Sterling – Cooper, buscando ascender a través de una campaña millonaria o tratando de mantener el estatus, cueste lo que cueste. Es el perfecto ejemplo de la jungla de cemento, donde sólo el más apto (y el que mejor sabe vender una idea) sobrevive. Los empleados de la empresa no sólo se llevan el trabajo a casa, sino que en muchas oportunidades lo hogareño estalla dentro de las oficinas de la agencia… e incluso en los pasillos, a la vista de todos.

donEl personaje principal, Donald “Don” Draper es un personaje que todos los que escribimos desearíamos haber creado: Tan complejo como atractivo, enigmático y sorprendente, con su propia vara de moralidad y un pasado que pugna por hacer explotar su presente en mil pedazos.

Él es el director creativo de la agencia, tiene una familia que brilla de perfecta, pero no deja de ser humano, aunque haga lo posible por evitar que eso se evidencie. Duda, sufre, ama y teme como todos nosotros, independientemente de su posición social y su poder a nivel laboral.

No quiero spoilear mucho, así que hasta aquí el desarrollo de la historia en general. Ahora, les doy varias razones para que arranquen a ver esta genial serie que tuvo siete gloriosas temporadas y arrasó con cuanto premio pudo, además de llevar a varios de los protagonistas a la tapa de Rolling Stone.

Peggy y Don


Estos dos personajes representan dos instancias en el arduo camino hacia el éxito laboral, allí donde

Don Draper y Peggy Olson

Peggy comienza, Donald ya venció y siguió subiendo.

Entre ellos se desarrolla una relación de amistad, de amor fraternal y camaradería que no van a tener con otras personas más allegadas. Los dos se complementan, y a la vez algo de Peggy remite a Don dando sus primeros pasos en publicidad.

El rol de la mujer


Joan Holloway, secretaria de Roger Sterling

Desde Mad Men se gestiona, capítulo a capítulo, una crítica hacia el trato hacia las mujeres durante los sesenta y épocas posteriores. Lo efectivo de esta crítica es que no se realiza de manera directa, sino a través de los personajes que sufren el machismo en su máximo esplendor.

No sólo a través de Peggy se ve el rol de la mujer en ese momento, otro personaje que lo refleja es Joan Holloway, secretaria de uno de los socios de la agencia.

El pasaje de épocas en Mad Men


Mad Men comienza su temporada uno en los sesenta y termina con la siete en los setenta. Los años se ven reflejados de manera ejemplar en las escenografías, vestuarios, maquillajes, peinados e incluso en los gestos y palabras utilizadas.

"Lo que llamas amor fue inventado por hombres como yo para vender medias de nylon" Don Draper
“Lo que llamas amor fue inventado por hombres como yo para vender medias de nylon”

Don Draper es un claro ejemplo en la serie de cómo los años pasan y su manera de vestir, gustos y modos de desenvolverse quedan antiguos.

Dentro de los sucesos que definen las épocas, Mad Men toma algunos como las presidencias de Nixon y Kennedy, el ataque a Vietnam, el asesinato de Martin Luther King y el movimiento hippie.

Temas tabú en Mad Men


Al estar ambientada en otro tiempo, la serie toma temas tabú de la época para el desarrollo de los conflictos (sexo libre, consumo de drogas, segregación, homosexualidad, liberación femenina) y, a su vez, maneja con destreza los temas que siguen siendo al día de hoy
controversiales, como el aborto, el abuso sexual y la cosificación de la mujer.

Los personajes muestran sus dos lados: El políticamente correcto y el que se sumerge en lo prohibido, lo ilegal y lo indecible.

Personajes iceberg


Se nota que los personajes de Mad Men tienen un desarrollo tan grande realizado por los guionistas, que nunca se terminan de conocer entre ellos. Ni siquiera nosotros como espectadores omnipresentes lo terminamos haciendo, sólo vemos una parte, pero llegamos a distinguir sus miserias, miedos y ambiciones. Es imposible no empatizar con cada uno de ellos.

Banda sonora y libros de referencia


La banda sonora de la serie es un lujo y los contenidos de ella se van moviendo al mismo tiempo que las épocas que refleja (incluyendo a The Beatles, banda que Don no comprende a nivel musical ni como suceso mundial).meditaciones

También hay que destacar los libros que leen los personajes, varios utilizados por los mismos autores como referencia para comenzar a escribir la historia. Entre ellos están Meditaciones en una emergencia, de Frank O’Hara (libro que lee Don Draper en un capítulo durante la apertura y el cierre del mismo), El ruido y la furia, de William Faulkner y La rebelión de Atlas, de Ayn Rand.

Todos los laureles


Pese a ser producto de una señal de cable básico (AMC), Mad Men ganó quince premios Emmy (mantuvo por cuatro años el premio a mejor serie dramática) y cuatro Globos de Oro. TV Guide la colocó en el sexto lugar en la categoría “Mejor drama de todos los tiempos” y la Writers Guild Asociation la posicionó en séptimo lugar en “Las 101 series mejor escritas de la historia de la TV”.

El happy ending… te lo debo


En este ítem reside toda la magia de Mad Men, ya que los finales y cierres de las historias no corresponden a un final feliz trillado y traído de los pelos, sino que los cierres son verosímiles (no confundir con predecibles) y dejan al espectador satisfecho, sin necesidad de engañarlo o traicionar a los personajes y sus historias personales.

Sin lugar a dudas, el final, el del último episodio, aquél que muestra el cierre de la historia de Donald Draper, hace que valga la pena cada minuto mirando la serie.

Pero no puedo contarlo, es mejor que lo veas por vos mismo. 

MAD MEN

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