Maximiliano Googleame Fourcade

Tener suerte en el amor, poder conocer a alguien, entablar y sostener una relación sentimental en el tiempo, debe ser una de las mejores cosas que te pueden pasar en la vida, en el día a día, sentirte acompañado, poder compartir experiencias más intensas que con otros círculos sociales… Pero para el loser, para los que nunca tuvimos demasiada suerte con el sexo opuesto, para los que nunca aprendimos a dominar el arte del chamuyo —y tal vez nunca lo hagamos— significa bastante más: Significa que hemos logrado escapar al destino de generar diálogos incómodos, rebotar perpetuamente, ser un goma.

A esta altura de las circunstancias, seguramente ya hayas escuchado y visto en más de un medio la historia del joven Maximiliano Hernán Fourcade, quien a todas luces —y si vamos a poner nuestra fe en capturas digitales de pantallas sin ningún tipo de adulteración— entraría en el paradigma del chamuyero goma.

El protagonista de esta historia es un periodista deportivo que tras estudiar en la UADE, se pudo dedicar a lo suyo en medios como Torneos y Competencias y Radio Rivadavia, aparentemente con un orgullo desenfrenado, ya que recurriría a su currículum como método de levante (o más bien “intento de“). Son los rebotes subsiguientes —y, sobre todo, su reacción a ellos— los que lo hicieron tristemente célebre al pibe esta última semana.

Tristemente para él, claro, porque para todos los demás, en las redes sociales y programas de chimentos, no podíamos parar de reírnos por la caradurez de muchas de las frases sacadas de los chats publicados. La viralización llegó a convertir esas frases en memes, se organizó un curso de levante apócrifo e incluso inspiraron una canción.

Sin embargo, todo esto tiene su arista seria. Luego de que un colega quisiera entrevistarlo en Radio El Mundo, Fourcade evitó hacer demasiados comentarios sobre las repercusiones. Según él, por recomendación de su abogado, indicando que el tema había pasado a mayores. Por otro lado, parecería que toda la situación tiene a Maxi sin querer salir de su casa e incluso habría afectado su salud en cierto grado (perdón, no cuento con detalles).

¿Y si nos queremos poner más serios todavía? Claro que podemos. Porque más allá del ridículo y los chistes, queda tela por cortar para adentrarnos en cuestiones un poco más importantes que el nuevo meme favorito de Facebook o el escandalete de turno en lo de Rial, cuestiones como la posibilidad, por muy remota que sea, de que Fourcade esté diciendo la verdad y efectivamente lo hayan hackeado para difamarlo; aunque es poco probable que sea cierto, pero hoy por hoy es posible que pase y que le pase a cualquiera.

La otra cuestión, más importante aún, tiene que ver con el origen de todo esto, la forma desbocada del chamuyo, la insistencia y la reacción violenta en más de un caso ante la negativa y el rebote, y las dudas que genera, al menos para mí ¿Esa actitud es un problema de esta persona o responde a algo más generalizado, algo que se podría enmarcar dentro de lo que es la violencia de género? ¿Todo esto representa un síntoma de aquella? Si es así, ¿cómo puede ser? Un Maximiliano Fourcade, un veinteañero que pudo acceder a una educación universitaria privada para después ser un profesional, un comunicador en medios destacados, ¿no se salva de caer en la necesidad de recurrir al chamuyo goma, en el mejor de los casos, o a la violencia machista, en el peor de ellos?

De acá en adelante es todo especulación. Habrá que esperar para ver en qué termina todo esto: Si en juicios, en Fourcade participando en futuras ediciones del Bailando o en el olvido mediático. Habrá que esperar y googlearlo.

Fuentes:

  • https://www.youtube.com/watch?v=DvS2gABUf7A
  • http://www.diarioveloz.com/notas/165237-video-marian-farjat-otra-victima-los-acosos-maximiliano-fourcade
  • http://www.infobae.com/teleshow/infoshow/2016/09/03/tras-el-escandalo-maxi-fourcade-no-sale-de-su-casa-y-tiene-problemas-de-salud/
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