Simon Pegg

No es ninguna novedad la aparición de actores y actrices británicos en tierra estadounidense. Algunos desembarcan en Hollywood a una edad relativamente temprana y casi que se los puede tomar por nativos americanos: Ewan McGregor, Daniel Day Lewis, Christian Bale, Jude Law, Tim Roth y muchos etcéteras. Después están los otros, los que llegan a las grandes producciones con una carrera extensa traída de su tierra natal. Uno de ellos es Simon Pegg.

Pegg es un actor, guionista y productor nacido hace 46 años que hoy puede ser visto aportando su cuota de humor como Montgomery “Scotty” Scott en el reboot de la saga Star Trek o, si se es más seguidor de la acción pochoclera, como Benji Dunn en las últimas tres películas de Misión Imposible (esto lo haría el tercer actor con más apariciones en la franquicia, después de Tom Cruise y Ving Rhames). También se lo puede oír —en inglés, claro— en La Era del Hielo 3, como la comadreja cazadora Buck, y en Star Wars: El despertar de la Fuerza, como Unkar Plutt, el chatarrero que trata con Rey.

Simon Pegg no se decide entre Star Wars o Star Wars y se quedó con ambas
Simon Pegg no se decide entre Star Wars o Star Wars; se queda con ambas.

Si bien no son papeles malos ni mucho menos, hay que admitir que son bastante chicos y que el colorado tiene el talento suficiente como para merecer brillar en papeles protagónicos. Sólo es cuestión de tiempo hasta que Hollywood se avive para que podamos disfrutarlo así ¡MOMENTO! Cierto que ya tiene varios protagónicos en su país natal… y bastante buenos.

El primero al que se le debería prestar atención es a su papel en Spaced, una sitcom sobre las aventuras de dos londinenses de veintipico (Pegg y la actriz Jessica Stevenson), sin rumbo fijo en la vida, que apenas habiéndose conocido deciden hacerse pasar como pareja, todo para poder alquilar un departamento juntos. La serie tuvo dos temporadas de siete episodios (no muy raro para la televisión inglesa) y marcó lo que sería la primera colaboración entre Pegg y otros dos nombres muy asociados a él: el actor Nick Frost y el director Edgar Wright.

Junto a ellos, Pegg se desempeña brillantemente en una “trilogía” de películas que toman temas de distintos géneros para convertirlos en comedia. En la primera, Shaun of The Dead (2004), nuestro héroe decide madurar y cambiar su vida para recuperar a su (ex) novia, en el medio de un apocalipsis zombie. Hot Fuzz (2007) es una buddy cop movie, donde Pegg y Frost tienen que resolver unos misteriosos asesinatos en un pueblito aparentemente pacífico. Por  último, The World’s End (2013) nos muestra a un grupo de amigos de la adolescencia que se vuelven a reunir en su pueblo natal, sólo para descubrir que la mayoría de los habitantes parecen haber sido reemplazados por robots (!).

A modo de cierre, tendríamos que hablar de Paul (2011), donde ya en terreno estadounidense, Simon Pegg y Frost interpretan a dos comiqueros que encuentran y ayudan a un extraterrestre —con la voz de Seth Rogen— que intenta escapar del gobierno, en una comedia llena de guiños a la ciencia ficción de Spielberg y a la cultura nerd en general.

Comentarios
Compartir
Artículo anteriorSandro, eterno
Artículo siguienteCamila O’Gorman: Un amor prohibido en tiempos violentos
Bruno Alejandro
Siempre me gustó la idea de escribir, ahora le estoy tomando el gusto a la realidad. También me gusta el cine, la música, y cuestionar cosas culturales de vez en cuando.