Donald Trump y Hillary Clinton

El magnate inmobiliario Donald Trump tiene la posibilidad de convertirse en el nuevo presidente de los Estados Unidos. Estudió en la Universidad de Pensilvania, donde en 1968 se licenció en Economía.

Un personaje que fue tomando cada vez más protagonismo por sus frases polémicas y sus actos discriminatorios. No son expresiones desafortunadas o sacadas de contexto, como muchos intentan justificar cuando dicen algo que trae un rechazo generalizado. No, él es así, son esos sus pensamientos y tiene sus seguidores. Y no son pocos, son millones.

trump

Intenta seducir a aquellos que se sienten con miedo y se proclama como la única opción para poner fin a todos los peligros que preocupan a la sociedad estadounidense. Sus discursos duros, provocativos y amenazantes ante una población que se siente intimidada y desprotegida es parte de su táctica más fuerte para poder llegar al poder. Y una vez allí, ¿qué?

Donald Trump, el incitador


El multimillonario, que nació el 14 de junio de 1946 en Nueva York, tomó mayor protagonismo al momento de anunciar su carrera presidencial, cuando manifestó la idea de la construcción de un muro en la frontera con México.

“Están trayendo drogas, el crimen, a los violadores. Asumo que hay algunos que son buenos”, afirmó.

En noviembre del año pasado, durante un acto en Carolina del Sur, el aspirante a la Casa Blanca se burló de un periodista del periódico The New York Times que posee una discapacidad física. Imitó sus movimientos, mientras el público que se encontraba en el lugar se reía de otro de sus actos de discriminación.

Los últimos días las críticas llegaron desde el interior del partido. “No refleja los valores históricos republicanos ni el enfoque inclusivo de gobierno, que es crucial para remediar las divisiones en nuestro país”, manifestó la senadora Susan Collins.

Hasta con los caídos en combate llegó a involucrarse. Atacó a los padres de un soldado estadounidense de origen musulmán que murió en la guerra de Irak y recibió críticas de importantes figuras del Partido Republicano, que salieron en respaldo de la familia.

Con más declaraciones polémicas que propuestas, la última puesta en escena de esta semana fueron sus acusaciones contra el jefe de Estado Barack Obama, al cual acusó de ser “el fundador del ISIS”.

Con un contexto internacional donde el Estado Islámico amenaza asiduamente con nuevos atentados, Trump intenta acaparar a los votantes presentándose como la única opción que puede terminar con todas esas amenazas. Cómo va a lograrlo no lo dice, pero su estrategia se basa en llevar todos los temores de la gente hacía él, para así poder llegar a la presidencia.

Hillary Clinton

Según el diccionario de la Real Academia Española, una de las definiciones de “Terrorismo” es la “dominación por el terror”. El próximo 8 de noviembre los ciudadanos estadounidenses deben definir al futuro presidente. Un terrorista puede llegar a la presidencia de Estados Unidos. Del otro lado y con una leve ventaja en las encuestas, se encuentra la candidata demócrata Hillary Clinton. Sus políticas no parecen ser mucho más esperanzadoras.

Con la posibilidad de convertirse en la primera mujer en llegar a la presidencia de dicho país, la ex Secretaria de Estado también posee un historial poco alentador. Estuvo involucrada en el golpe de Estado en Honduras en 2009 y apoyó la invasión a Irak en 2003, de la cual años después se arrepintió.

Recientemente, Clinton fue denunciada periodísticamente por haber ocupado el cargo ejecutivo de la empresa francesa Lafarge, firma dedicada a los materiales de construcción sospechada de financiar al Estado Islámico.

Dos nombres, dos pasados oscuros y un porvenir incierto.

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