Adoptar una mascota

¿Te mudaste hace unos meses y te das cuenta de que la casa es un poco espaciosa y te vendría muy bien la compañía de cuatro patas en el hogar? ¿Tus hijos te imploran por una mascota para acompañar sus tardes de juego? Los motivos por los que decidimos adquirir una nueva mascota para nuestras vidas podrán ser varios, pero no debemos ser egoístas.

En todo momento hay que recordar una cosa fundamental antes de la compra de cualquier animal y es que, aunque decidas comprar un pez dorado para llamarlo Smithy, ese pez dorado va a ser parte de tu vida y va a depender de vos. Estás adquiriendo mucho más que una mera responsabilidad, es una vida que compartirá el hogar contigo. Por eso, lo principal que tenés que preguntarte antes de siquiera mover un músculo en tu veterinaria o refugio amigo es: ¿Estás preparado para ser el dueño de una mascota? Si la respuesta es “Sí, consideré todos los sacrificios que hay que hacer en pos de una mascota nueva”, entonces seguí leyendo.

Ahora llega la parte en la que el lector debe descubrir si es una persona de “perros” o “gatos”, si de amigos cuadrúpedos hablamos, pero si todo eso está salvado y sabés qué es lo que vos querés para tu familia, entonces, por fin, llegamos al punto de este artículo.

Animales

¿Vas a adoptar una mascota o vas a comprarla?


Adoptar es una moda creciente que cada día gana más adeptos, pues se estima que existen, aproximadamente, un millón de mascotas sin hogar abandonadas en la calle, entre perros y gatos.  Por suerte, cada día son más las ONG y los refugios especializados en el cuidado y, sobre todo, en la implementación de políticas de esterilización de mascotas abandonadas.

En estos refugios se puede tanto adoptar como participar voluntariamente, colaborando o apadrinando mascotas. Cada refugio se maneja con su política. Piden tus datos y el padrino se compromete a cuidar la mascota y a pasar una cuota mensual por la misma.

Adoptar es dar una segunda oportunidad a un caso que parecía perdido. Los animales raza perro o los gatos ferinos no serán dignos de una exhibición, pero sí de nuestro amor, tanto como el mejor perro de raza. Las desventajas de adoptar es que se sabe poco y nada de los antecedentes de la mascota y eso puede jugar en contra en relación con enfermedades genéticas que el animal pueda acarrear en un futuro próximo. Las líneas de la raza no son puras y eso puede llegar a jugar en contra con cuestiones de comportamiento y hábitos. Ni hablar de que, si recogemos animales de la calle, debemos ponerlos en todo tipo de tratamientos, como el de la sarna, por lo que no pagaremos un precio por su compra, pero a la larga pagamos un precio por su cuidado.

Comprar una raza no siempre es comprar calidad. No hay que dejarse llevar por la creencia de que comprar un animal de raza es indicador de que las cosas se hicieron bien en el criadero. A veces, los errores ocurren y líneas de razas consanguíneas se mezclan y se producen desórdenes del tipo genético y eso no hay forma de saberlo hasta que es demasiado tarde durante la crianza de la mascota.

Perro

Sin embargo, se supone que el criadero hace las cosas bien y que uno paga más por los papeles que indican que su mascota es más valiosa que otras. Los papeles sirven si uno planea utilizar a la mascota para exhibición, crianza y, por supuesto, status. Uno puede cobrar el servicio de una mascota con papeles y de buena procedencia; por eso los precios por las nubes por un Bulldog Francés o un Pug que, según las encuestas, son las razas de perro de moda en nuestro país.

Pero, además, si bien todo perro o gato requiere cuidados, veterinario, comida, paseador, etc., un perro de raza requiere cuidados extra: Si son de pelaje, peluquería canina y alimento Premium, y si son razas grandes o si es necesario, adiestramiento canino, entre otras cosas, como juguetes y todas esas chucherías que le vas a tener que comprar a tu gato himalayo o a tu caniche toy.

Por eso, lo fundamental es que, no sólo son “más lindos”, sino que cada raza canina tiene sus propias mañas que deberán ajustarse a las de nuestra familia o, mejor dicho, al revés: Nuestra familia tiene que ser apta para ese perro, si no, luego suceden los accidentes y todo se desbanda.

La investigación es esencial si vas a adquirir un perro de raza. Por ejemplo, los Bóxers son propensos a los tumores cancerígenos, los caniches requieren mantenimiento con su pelaje cada quince días y así ad infinitum. También hay razas más histéricas que otras, por lo que no son aconsejables para tener con niños y muchas otras consideraciones.

Finalmente, todo queda a criterio tuyo, el futuro o la futura dueña que tomará la responsabilidad. Ambos casos son dignos y representan un compromiso por varios años. La gratuidad de la adopción no implica ningún detrimento, aunque sí una ventaja a los bolsillos de un posible dueño, pero luego hay que pensar que la responsabilidad es la misma, porque independientemente de la elección, todos los animales requieren cuidados y amor ¿Estás listo para elegir tu nueva mascota?

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Jimena
Lic. en Audiovisión por la Universidad Nacional de Lanús. Cinéfila y escritora (cuando puede permitirse el tiempo). Podría hablar horas de una película, pero dos segundos sobre mí y creo que ya cubrí la cuota XD.