Eufemismos

Si hay que hacerle juicio a alguien, conviene conseguir un abogado medianamente idóneo; lo mismo si se descompone el querido amigo lavarropas: ¡un técnico barato y honesto, por favor! Para decirle una verdad o algo cruel a alguien sin que se note demasiado, ¿a quién recurrir? Exacto: hay que buscar un eufemismo, ese tipo de palabras que suavizan y decoran la realidad.

En general, el mundo está clasificado a cada paso, por lo cual las diferentes clasificaciones existentes nunca dejan de ser arbitrarias. Dicho esto, la clasificación que sigue en esta nota es caprichosa:

Eufemismos de entrecasa


  • Se me borró tu número: ¿o lo borré? O nunca te agendé.
  • La de Geografía me desaprobó: la culpa siempre es del otro, en vez de decir que desaprobé Geografía.
  • No sos vos, soy yo: a quién no le pasó.
  • Quiero quemar calorías: ¿mediante ejercicio, dieta o ambas opciones? ¿Enflaquecer para verse mejor frente al espejo o para llevar una vida más sana? ¿O ambas?


Mafalda y los Beatles
La capacidad de Mafalda para conseguirle audiencias a su mamá es insuperable.

Eufemismos de los medios


  • “Un vecino ajustició al motochorro” (¿justicia, legítima defensa o venganza?): Podría ser un titular televisivo para hablar de la reacción contra ese “personaje de moral alternativa”, como dice la cantautora cubana Marisela Verena en su copla del eufemismo.
  • “Este mes se registró un crecimiento negativo”. Recesión, gente; se crece para arriba…
  • “Neutralizan a los terroristas que ocasionaron el ataque en…” (las publicidades antimoscas, al menos, son más sinceras y hablan de matar —y bien muertas—).


No digas dinero negro
No digas “dinero negro”

Eufemismos históricos y políticamente correctos


  • “Servicios de información”: esto es espionaje, papá.
  • “Cámara de gas”: lugar donde la gente muere.
  • “Ministerio de Defensa o Consejo de Paz”: ¿por qué no decir de guerra?
  • “Colonizar”: “invadir, robar, asesinar, destruir la cultura y apoderarse de las tierras de un pueblo más débil”, según indica el psicólogo y filólogo mexicano Mauro Rodríguez Estrada en Creatividad lingüística. Diccionario de eufemismos.
  • “Países subdesarrollados”: ¿económicamente?, ¿mentalmente?, ¿quién dispone las reglas de la clasificación —otra vez la palabra clasificación—, los que se dicen “desarrollados”, acaso?
  • “Servicios a la comunidad”: trabajos forzados por la ley.


El cinismo en las ofertas de trabajo
Los otros significados, según www.cinismoilustrado.com

Palabras libres en el mercado


  • “Cómodas cuotas”: sí, para quien no tiene que pagarlas…
  • “Semana de la dulzura”: ¿o de la —esperada— venta compulsiva de golosinas?
  • “Buena presencia”: queremos caras bonitas y punto.
  • “Reducción de personal”: jamás despiden, eh.
  • “Actualización de precios o sinceramiento de la economía”: subas.

Eufemismos políticos

En resumen, es evidente que a algunas palabras se les puede dar un uso cosmético, humorístico, amable y hasta tramposo. La retórica como el eterno arte de la persuasión, de las múltiples ambigüedades ¿Hablar con eufemismos es suavizar verdades, ablandar a medias la cosa o mentir con estilo? Quizás se trate de un recurso humano para barnizar de poesía la comunicación nuestra de cada día.

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