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Foto sacada de "Blog en 8 Bits" Artículo :Game of Thrones: Primer trailer de su Fichin!

Durante los últimos seis años, cada domingo ver “Game Of Thrones” ha sido una verdadera montaña rusa de emociones, la cual, al terminar, siempre nos deja con el corazón roto.

“ALERTA DE SPOILER”

Game of Thrones - Temporada 6


Desde la muerte de Ned Stark en la temporada uno, la masacre de la Boda Roja en la temporada tres, Games of Thrones nos demuestra lo hermoso de la televisión. Cuando está bien hecho, claro. Pero mientras pensaba en cómo analizar esta última temporada, la sexta, me encontré con una incógnita:

¿Qué hace que “Game Of Thrones” sea una serie tan buena?

Todos podríamos decir que son los protagonistas, esos personajes que mueven la serie así como el corazón de la audiencia, historias como las (des)aventuras de Jon Snow en el Muro, mientras busca cuál es su lugar en el mundo, las vivencias de Arya Stark mientras cruza medio mundo entendiendo quién es, Cersei Lannister intentando proteger a su hijos del mal del mundo en el que viven y la siempre candente Daenerys Targaryen, buscando venganza sobre los asesinos de su familia y los ladrones de su reino.

La lista puede seguir en un interminable desfile de nombres y motivaciones, tan claras y poderosas que se convierten en parte de uno mismo. Pero estos personajes no serían nada sin un mundo y un contexto donde vivir y sufrir, desde Winterfell a King’s Landing y de King’s Landing a Braavos y de Braavos a Vaes Dothrak. Todos estos lugares que al principio pueden parecer simples nombres sin sentido, pero que pronto se vuelven el primer lugar en las mentes de todos para ir a vivir. Así como los personajes, los lugares también tiene sus historias, historias llenas de juramentos, proclamaciones, sexo, sangre, muerte y fuego. También deberíamos hablar de que la serie se nos hace muy familiar porque está inspirada en muchos acontecimientos históricos que sirvieron para inspiración de la obra.

Pero hay algo más que nos hace volver a la serie cada semana, que nos obliga como si fuera un ritual religioso a sentarnos frente al televisor cada semana para cantar como se puede esa intro, que nos hace odiar y amar a tantos personajes y, por sobre todo, que nos hace pensar en nosotros, en nuestros miedos y deseos, en nuestras fantasías y en nuestros límites.

Eso hace grandioso a “Game of Thrones”: El hecho de que el gris sea el color con lo que hay que mirar el mundo, esa cosa que lo ata con nuestra realidad, donde los héroes de brillante armadura no existen, donde las traiciones son moneda corriente y el poder viene del miedo.

“Game of Thrones” nos habla a nosotros como sociedad, a nosotros como individuos, porque si al final del día estamos contentos porque una mujer hizo volar una iglesia con todos sus rivales dentro, solamente para asegurarse de que nadie se meta en su camino, pues, entonces, el problema no es de la serie, es nuestro. Pero quizás esté sobreanalizando eso, quizás la buena televisión se trate de eso, se trate de ver lo malo y lo bueno, de sentir cómo la pared invisible que nos separa de ese relato se rompe hasta el punto de hablar como si los personajes fueran reales y odias a las actores que los interpretan, donde el mundo real y la ficción se mezclan.

Desnudos en Game of Thrones

Y es eso lo que hace a “Game of Thrones” tan buena… O quizás los desnudos. Ahora me hicieron dudar.

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Nacho Ramirez
Nací con el control de la tele en la mano. Veo películas y series tan seguido que hasta me olvido de que tengo una vida. Soy un eterno enamorado de las historietas y las novelas. Prometí leer la saga de "Canción de Hielo y Fuego" en menos de 5 meses. Hoy puedo decir "Mission Accomplished".